Rabia telúrica | Reseña de Páradais de Fernanda Melchor

Páradais de Fernanda Melchor

Cierras Páradais con una vibración extraña en los órganos y un nudo en la garganta, la extraña calma que sentirán las paredes derrumbadas después de un terremoto o los bichos que sobreviven a un tsunami. Pocas novelas consiguen ponerle voz así a la rabia subterránea que corre por las venas de muchachos que se creen incomprendidos, cuyo deseo germinó torcido y se transformó en una violencia líquida, de sangre y de semen. De odio y de espinas. De náusea y de alivio. Detrás de sus ojos, un aleteo de mariposas podridas que deriva en odio, ansia y ladrido. ¿Qué hay si rascas tras la mente de dos inadaptados, uno pobre y otro rico?

Tras el rotundo éxito de Temporada de huracanes llega esta esperada novela, publicada en España por Literatura Random House. Fernanda Melchor usa el lenguaje de forma tan envidiable en Páradais que convoca al trance, a una busca frenética guiada por la pulsión de dos chavales a los que nadie mira, borrachos de fracaso antes de haber cumplido la mayoría de edad. Sin pausas casi ni para respirar el relato se introduce en las fantasías malsanas de estos adolescentes al margen: Franco Andrade, onanista compulsivo, obeso y solitario, adicto al porno y obsesionado con una mujer madura y casada y Polo, el jardinero precario del complejo residencial de lujo, aplastado por el yugo de una madre dominante y el sueño de hacer dinero y escapar de la podredumbre de su pueblo y de su casa, al precio que sea. Dos polos opuestos de la sociedad mexicana que quedan en la quietud nocturna para empinar el codo y abstraerse de la realidad, maquinar salidas a sus deseos perversos y dar rienda suelta a sus obsesiones malsanas, esas que les devoran el subconsciente como gusanos hambrientos. Uno, harto de dormir en el suelo y trabajar de sol a sombra para seguir hundido en la miseria. Otro, con la fantasía perpetua de hundirse entre las piernas de su vecina. Algo los quema dentro, y todo arde si aplicas la chispa adecuada. ¿Qué puedes hacer cuando no tienes nada que perder?

Leed Páradais. Es trepidante, descorazonadora, turbia, cruda y llena de ira. Os hará pensar. Os dará asco. Os hará entender. Pese al vómito. Os dará ganas de reventar algo -o a alguien- a hostias. Os inundará de miedo eléctrico y punzante. Os revolverá las tripas. Os pondrá frente a los peores males de un mundo en el que los deseos enquistados se pudren hasta que apestan y la violencia irreversible se gesta a fuego lento. Os hará pensar en qué punto todo se tuerce, todo se vuelca, la misoginia se gesta desde ser una molécula diminuta a un monstruo. Os pondrá del revés. Y también galopará por vuestras venas esa rabia telúrica, que parece venir del centro de la tierra y galopar caliente hasta el agua de los ríos, meterse dentro de las cajas torácicas y empujar a sus dueños corriente abajo.

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