Los rotos y los descosidos | Las lealtades de Delphine de Vigan

Los rotos y los descosidos | Las lealtades de Delphine de Vigan

Dice Delphin de Vigan para comenzar Las lealtades, novela publicada en España por la editorial Anagrama, que estas son los lazos invisibles que nos vinculan a los demás, tanto a los muertos como a los vivos, deudas y consignas aceptadas de forma tácita y en silencio, escondidas en el poso de nuestra memoria. Son las causas profundas a las que nos debemos, los cuchillos que desatan cada oleada de intuición, las motivaciones inconscientes de nuestros actos de amor, desdén o búsqueda. Son esos guijarros que salvamos en nuestros bolsillos como uno de los personajes del libro, como gorriones heridos.

De Vigan construye en poco más de doscientas páginas una historia a cuatro voces de alto impacto emocional, abriendo la cremallera de la psique de cada personaje y metiéndose dentro cuan bisturí. El epicentro es Théo, un niño de doce años con padres separados, ella consumida por el odio y él por la depresión y la miseria. En el trago caliente y amnésico del alcohol Théo encuentra una salida de emergencia, acompañado de su amigo Mathis y bajo la sospecha de Hélène, una profesora con la alerta a flor de piel debido a las experiencias traumáticas que vivió en su infancia. Cada capítulo es una intersección de sensaciones y decisiones de cada una de las piezas. Personajes cuyas vidas, aparentemente tranquilas, vuelcan de forma irreversible cuanto más se acercan al abismo, más rascan en la verdad o más se dejan arrastrar por el huracán de las circunstancias.

Un descubrimiento en el ordenador de tu marido que te preguntes con qué extraño compartes cama, el silencio como violencia perpetua que divide la vida de un niño en dos, las mentiras sonrientes para encubrir a un amigo ante tu madre o la brújula interna al sentir que algo va mal contemplando los ojos de un alumno. Así se entretejen las telarañas de una novela magnífica, in crescendo, afilada y áspera. Una historia que no juzga, que solamente contempla y describe, como una vela alumbrando el poso de sus heridos personajes. Y que nos confirma que tras nosotros, una red invisible e infinita de nudos nos amarra y nos suelta del resto, nos cose y nos descose de la vida. Son las lealtades.

Imagen de portada |  Viktor Vasicsek en Unsplash

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