Cuerpos disidentes, imaginarios infinitos

Relatos marranos es una recopilación de relatos editada por crowdfunding por D-fracciones

 

ya no creo en este camino
quiero entender otras oraciones
de mis brazos y mi lengua
mery sut

Si todavía no has devorado Relatos marranos, la antología publicada por la colección de feminismos D-fracciones de la editorial Pol-len, te estás perdiendo una ocasión inigualable de abrir la coraza de tus deseos y conocer un imaginario sexual colorido, vivo y abierto, alejado del binarismo y la hetenormatividad obligatoria. Esta propuesta literaria impulsada y editado por Helen Torres y Aida I. de Prada, financiada por crowdfunding y en la que participaron 222 mecenas a través de la red, tiene como finalidad mostrar anhelos descarnados, carnes deseantes y experiencias catárticas desde múltiples formatos literarios de carácter breve.

Así, entre sus páginas más de 30 autoras e ilustradoras derraman sus recuerdos, sus sueños carnales, su sexualidad sentida a través de dibujos, cuentos, poemas, relatos epistolares, poéticos, a modo de e-mail o de diario. La idea inicial partió de una convocatoria de carácter abierto, promocionada con iniciativas como un taller de escritura colectiva o un cabaret marrano, y la invitación a la participación de diversas artistas y activistas feministas.

Visibilización de colectivos en relatos marranos

Foto: Inappropriate Misadventures of Miss Prim & Proper

Entre sus líneas, hallamos fantásticos nombres y títulos como Bukake según San Marx, de Brigitte Vasallo, una preciosa versión libre de El Aleph firmada por Damián Cano o dos bellos y fogosos escritos de la fallecida Patricia Heras. También cabe destacar el conjunto de ejercicios creativos escritos a varias manos en el festival contracultural Lady Fest rural, con muestras como un cadáver exquisito o un juego de preguntas y respuestas centrado en la menstruación, o la conversación entre Antonio Centeno -del Movimiento de Vida Independiente y co-director del documental Yes, we fuck– y la co-editora de la antología, Helen Torres.

Así, hallamos piezas relatadas por personas de género fluido, procedentes de activismos ecológicos, feministas, queer, escritas desde la visibilización de las sexualidades arrebatadas del imaginario colectivo, de los cuerpos con diversidad funcional, de la comunidad trans, de los amantes del dolor o de los defensores del poliamor. Ejemplos maravillosos de que lejos del canon encorsetado de sexualidad y belleza que la sociedad capitalista impone, nadie es “normal” de cerca y todos los placeres son válidos. Puedes consultar en el blog de Relatos marranos cómo fue transcurriendo el avance del proyecto desde su gestación a su feliz desenlace.

Relatos marranos, oda a la representación

Relatos marranos desmonta la tradicional y nula representación de los cuerpos gordos, trans, no binarios o no heteronormativos

Fotografía: Nan Goldin

La variedad de sexualidades, prácticas y miradas de Relatos marranos es abrumadora, plasmando la posibilidad de celebrar la belleza y la diversidad de nuestras mentes y cuerpos y materializando la ampliación del imaginario colectivo, ya que son las representaciones la manera más poderosa de expandir los deseos y conquistar los placeres. Desafiando la escasa representatividad de personas trans, no binarias, gordas, homosexuales, practicantes de BDSM o de la tercera edad en los referentes de ficción, los medios de comunicación o la literatura, Relatos marranos puede convertirse en una ventana abierta a las experiencias e imaginaciones de otros seres vivos y palpitantes, un trampolín hacia nuestros propios deseos conscientes o desconocidos, un buen mecanismo para obtener placer o un divertido cóctel de buena literatura, autoras con garra y energía, formatos transgresores, subversión a través del lenguaje. Ternura y libido, placer y complicidad.

La obra apuesta por la creatividad en su vertiente conceptual, ya que el libro está dividido en siete zonas, que parten de una parodia sobre las cinco fases de la excitación establecidas por la sexología. Sus editoras han querido priorizar el espacio sobre el tiempo, invitándonos a recorrer y a habitar el mapa de sus rincones, subrayando además el poder del lenguaje como herramienta de creación de realidad, por lo que según el relato, encontramos una apropiación del uso indebido de las mayúsculas, cambios tipográficos, o el uso de la e o la x para cuestionar la marca de género binario impuesta en nuestro idioma.

Relatos marranos muestra el poder del lenguaje y la representación

Lo más importante a la hora de sentarse junto a esta antología de Relatos marranos es degustarla, olerla, tocarla, devorarla, escucharla y leerla con los cinco sentidos despejados, los ojos abiertos, la vergüenza abandonada, la mente dispuesta. Celebrar su iniciativa y esperar a que otras se sumen a romper barreras, unir cuerpos, nombrar deseos y demostrar que, también en el sexo, muchas realidades son posibles. Nos despedimos con un párrafo perteneciente a su prólogo. ¡No olvides dejarte arrastrar por el caudal de tu imaginación!

te invitamos a un recorrido por deliciosas aberraciones que cuestionan a los cuerpos imperturbables al flujo del tiempo y el deseo. las sirenas que te guíen serán voces desnudas de pudor entonando la antigua canción que dice que quien tiene cuerpo desea, sea este tullido, viejo, gordo, marika, bollero, trans, anoréxico, difuso, incompleto, fuera de lugar…

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