La otra mejilla, nunca

Neverhome Laird Hunt

Cuando conozcas al Galante Ash y sus peripecias, todas las historias de guerra que creías conocer acabarán estrelladas en el suelo, hechas añicos o papilla. Te sabrán a garrafón barato, a pizza precalentada, a irreal fanfarronería idéntica a la anterior. Porque Neverhome, la novela de Laird Hunt lanzada por la editorial Blackie Books -como es habitual, bajo un diseño mimado para disfrute de sus lectores- se trata de una propuesta narrativa atractiva, deslenguada y sin precedentes próximos en la literatura contemporánea.

La protagonista creada por este autor estadounidense tiene, desde luego, mucho que contarnos. La intrépida Constance cuya voz narrativa eclipsa esta novela se trata de un personaje redondo, repleto de claroscuros, con un pasado duro sobre sus hombros y muchas hazañas que llevar a cabo. El conflicto y la toma de decisiones a las que debe hacer frente formarán parte durante toda su andadura, desde que parte de su humilde granja en Indiana. Corre la década de 1860, y la Guerra de Secesión Americana deja a sus espaldas maizales ardiendo, muertos sin cara y hogares abandonados o partidos a la mitad. Sabedora de que su fuerza y su gallardía triplican a la de su marido Bartholomew, esta impulsiva mujer parte, encubierta bajo el nombre masculino de Ash Thompson, en la búsqueda de rebeldes secesionistas junto a sus compañeros unionistas del ejército.

Además del viaje físico, que implicará toda clase de tejemanejes y aventuras, unas dulces y la mayoría sangrientas, Galante Ash -sobrenombre con el que la bautizan sus compañeros tras rescatar a una muchacha de la copa de un árbol- se involucrará en su propia andanza y evolución espiritual, desde el despojo de su propio género femenino y la transgresión del rol de mujer asociado a su época, hasta el coqueteo con los lindes de la locura y los problemas emocionales y éticos ante el asesinato, el robo o la tentación. También la muerte y la pérdida constituyen un eje temático fundamental del argumento, especialmente centrado en las conversaciones que la protagonista tiene en su mente con su difunta madre, foco de ánimo y ejemplo de valor para seguir adelante.

Repleta de deliciosos giros rocambolescos, sorpresas de gran calado narrativo, escenas de máxima tensión y personajes secundarios variopintos y furiosos, Neverhome no es una historia al uso, sino toda una renovación de la novela bélica y una paradoja acerca del potencial autodestructivo de la guerra, teñida por un humor socarrón y sutil. Laird Hunt nos sumerge en una espiral de violencia, una reflexión acerca de la masculinidad y la cordura, y una trama tan magnética como trepidante. “Si algo aprende uno en la guerra y en el manicomio es a esperar”, dice Constance. Esperaremos ávidos, pues, la próxima joya narrativa de un Laird Hunt que ha deconstruido el género bélico para romper moldes en pos de un personaje femenino complejo e innovador. Bienvenida, Galante Ash.

NOTA: 7,5

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *