50 añicos de Irene X

Irene X revista

Desde las risas hasta los orgasmos, desde las lágrimas hasta las bofetadas que da la vida. Todo ello cabe en la poesía de Irene X, cuyos versos son la mejor presentación para una escritora derrochante de talento, llena de canciones y de sueños, y a punto de publicar No me llores, su tercer poemario en dos años. Irene es amor canalla, carcajadas, sexo, humor y sensibilidad hechos poesía. Si todavía no tiene un lugar privilegiado en tu estantería, conócela un poco mejor en estos 50 pedacitos, zambúllete en su maravilloso blog y corre a por sus libros. Y si ya no puedes vivir sin sus versos, disfruta de Irene sin pelos en la lengua.

¿Cómo es Irene sin la X? Transparente. Un punto de apoyo, apoyado en dos suspensivos. Una caníbal de la gente a la que quiere.

¿Quiénes son los afortunados de despejar tu ecuación y conocerte a fondo? Los míos que son muy pocos y mucho, muchísimo.

Rilke dijo aquello de que la única patria es la infancia. ¿Que palabras resumen la tuya? Miedo, vainilla y avispas.

Hasta donde alcanza tu memoria, ¿que fue lo primero que recuerdas haber escrito? El miedo de quien me daba miedo.

Una lectura infantil preferida: El libro de un niño que hacía pareados con sus acciones cotidianas. El niño se llamaba Pablo, pero no recuerdo el nombre del libro.

¿Qué supone la irrupción de las redes sociales para los nuevos poetas? Difusión, la bolita de papel que se pasa en clase, el cuchicheo.

¿Te asustaba al principio comenzar a escribir en Autocrítica y abrir tus poemas al mundo? No.

¿Que recuerdos tienes de la experiencia de lanzar tu blog, allá por 2008? Ya escribía antes por todas partes. Recuerdo pasármelo bien mientras lo pasaba fatal. Encontrar ojos que lloraban mis lágrimas.

Yo perdí la virginidad en el sofá de un psiquiatra cientos de veces. En cuanto a escribir para vomitar lo que uno lleva dentro, ¿es peor el remedio o la enfermedad? A la enfermedad te acostumbras, al remedio nunca. El remedio y la enfermedad son lo mismo. Hay que aprender a llevarlos.

Te hiciste célebre en Twitter con frases tan originales como “A la mierda la lotería, tócame tú”. ¿Es la plataforma más útil donde dar a conocer el ingenio poético? Es la frase más terrible que he soltado en la vida. Jajaja. Es una plataforma útil. Funciona de momento.

Si Irene X fuese un refrán… Consejos vendo que para mí no tengo.

¿Y una foto? Una de estas que salen movidas.

Mejor momento del día para escribir: La noche o el amanecer.

“Nadie baila como yo mi canción favorita” ¿Tiene nombre esa canción? Tiene un nombre cada día.

¿Y una para llorar a moco tendido? Lloro a moco tendido con las canciones más alegres del mundo.

37 tatuajes con significado propio no son pocos…¿Algún favorito? Ahora son 43. En realidad todos son el mismo. Les quiero a todos por igual.

¿Un remedio casero contra el mal de amores? Si es mal, no es de amores.

¿Que querías “ser de mayor”? Arreglacorazones.

Recitar un poema y que al público se le suba el alma al cielo -o se le baje la ropa interior hasta los pies- ¿es un don con el que se nace o se hace? Naces, te tuercen y te intentas no morir. Y lo cuentas, para que tampoco lo haga nadie.

¿Recuerdas con especial cariño algún recital poético en concreto? Todos.

¿Qué bebes cuando recitas? Agua fresquita. Soy la antipoeta.

¿Y cuando no? Vino blanco, vino tinto. Vino.

¿Es el siglo XXI el gran momento del verso libre? No. Es el momento de decir lo que nos dé y lo que nos quita la puta gana.

Y por otra parte, ¿ha vuelto la era del Do It Yourself? ¿Se fue en algún momento? Ah, no, nos la quitaron.

Parafraseando tu “Si me vuelves a preguntar qué es poesía, espero que sea con la boca llena”, ¿que es la poesía para ti? Un género literario capaz de convertir una mota de polvo en algo bello. Fin. Que la dejen vivir.

¿Te planteas en algún momento una incursión en el género de la novela? Sí.

Irene X Literaturbia

Dijiste aquello de “Ha vuelto a confundir estar viva con patalear”. ¿Que es lo que te hace sentirte más viva? Sentir que estoy perdiendo precisamente esta: la vida.

¿Cómo ha sido la experiencia de ver ilustrados tus versos por la magia de Albert Soloviev? Lo que admiro a Alberto no podría escribirlo y es mucho más de lo que puedo decir de cualquiera. Está en mi cabeza. Sabe lo que quiero antes de que lo haya escrito.

Empezaste tu andadura en papel publicando El sexo de la risa -de los mejores títulos que he escuchado para un libro de poemas-. ¿Se puede vivir sin alguna de las dos cosas? Sin sexo a lo mejor, sin risa ni de coña.

En tu obra, ¿es Grecia una especie de reverso más triste de El Sexo de la risa? Es lo que queda cuando te has pasado de ambos con las personas equivocadas, incluyendo las peores versiones de ti misma.

¿Cómo se acostó Irene con El sexo de la risa y se despertó con Grecia? Se acostó una niña y se despertó una mujer con una niña que había dejado de respirar.

Y ahora, dentro de muy poquito, verá la luz No me llores (Editorial Harpo Libros). ¿Qué pedazos de ti encontraremos en esta nueva obra? Arrepentimiento, perdón, olvido, amor y un mensaje con cien significados: ‘No me llores’. Que ni estoy muerta ni os merecéis esas lagrimitas blancas.

El sexo de la risa era una antología más heterogénea y Grecia tal vez más conceptual. ¿Cómo definirías este No me llores y cuál ha sido el motivo de inspiración del título? Adoro la confianza que te entrega alguien cuando te deja verle llorar sin llevarse las manos a la cara. Incluso me excita. La adoro con la misma fuerza con la que odio que llore alguien que no se lo merece o que me llore alguien que me ha hecho llorar. Mis títulos casi siempre suelen ser lo de menos.

Además, te acabas de implicar en Hoio, una nueva marca de ropa muy personal. ¿Nos cuentas cómo ha surgido este proyecto? Es un proyecto de mi mejor amigo y casi hermano Javier Martín, no mío. En el que como amiga, estoy y estaré completamente volcada ya que no sólo me encanta sino que me lo paso pipa haciendo estas movidas. Surgió en un tren, donde debería surgir casi todo.

Me encantó tu poema A favor y contra mi, donde enumeras de manera poética tus virtudes y defectos. Para quién todavía no lo haya leído, ¿qué es lo mejor y lo peor de Irene X?
Lo mejor: que no soy rencorosa. He perdonado a gente que me ha hecho mucho daño y esto me ha llevado a redescubrirla y a volver a contar con gente maravillosa que se equivocó una vez.
Lo peor: que no soy rencorosa: tengo la espalda llena de agujeros de bala. ‘Abuso de mi sensibilidad’. Esta frase es de ‘Sin escalas’ de Duli Martínez.

Soy mujer, amante, amiga, hermana, compañera, puta, musa, enemiga, deseo, nieta, confidente y pequeña, entre otras personas, animales o cosas tontas.
En un mundo sin flores las tumbas estarían llenas de muertos.
Soy mujer; dime qué coño tengo que envidiarle a la puta primavera.
De tu poesía emana un orgullo muy bonito acerca de tu identidad. ¿A través de que prefieres definirte? Soy mujer, ¿existe una definición más bella?

¿Que poema tuyo le recitarías a alguien al oído? Ninguno.

Echando la vista atrás y viendo tu evolución, ¿hacia donde crees que caminará tu poesía en los próximos años? No tengo ni la menor idea, ojalá se quede cerca de mis editores siempre.

Mientras te escribo, rozas los 44.000 seguidores en Twitter, y sobrepasas los 16.000 en Instagram. ¿Provocan vértigo unas cifras tan elevadas? A mí mucho.

En las redes sociales, sueles demostrar mucho sentido del humor e ingenio para responder a los faltones. ¿No tienes ganas en alguna ocasión de estrangular a la gente que se entromete demasiado en tu privacidad? No es lo mismo un faltón que alguien que sobrepasa mi privacidad. Amo a los haters, soy una de ellos. Soy una criticona de serie. Mi privacidad soy consciente de hasta dónde la expongo, recojo lo que siembro.

Si te pudieses llevar una novela y un poemario a la tumba. ¿Cuáles serían? Nada de Carmen Laforet y la poesia completa de Alejandra Pizarnik. Aunque de poco me iban a servir ahí dentro.

Una película imprescindible para ti. Lucía y el sexo. Por morriña. Hay ochocientas mejores.

¿Y para comer de resaca? Guarradas.

Venga, y un superpoder. No voy a ser modesta, me he levantado de entre los muertos 100 veces y sonrío de puta madre.

Hay una frase de Kavafis que dice: Allá donde vayas llevarás la ciudad contigo. ¿Que ciudad arrastras contigo a todas partes? Madrid. Y no lo digo con orgullo. Tampoco sin él.

¿Cuál es tu lugar favorito del mundo? Javier.

¿Has descubierto últimamente a algún poeta nuevo que te haya erizado la piel? Hace meses a Karim Chergui y no lo suelto.

¿Cuando te veremos recitar por tierras gallegas? Ojalá pronto, porque soy más del norte que los del norte.

Un sueño recurrente. Me mato en sueños siempre. Ya te digo que estoy del bando de mis haters.

¿Te despides de nosotros en verso? No, por favor. Me despido con un abrazo y unas cañas pendientes, una estrella galicia ya. Ya tendremos tiempo de ponernos poetas.

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